Cuando los americanistas esperábamos el primer triunfo del América en la cancha del estadio Azteca, no sucedió eso, sino más bien el primer descalabro en la era de Chucho Ramírez y el segundo del América como local en lo que va del presente torneo, situación que ya los equipos rivales lo toman con tranquilidad, pues la casa del América hace tiempo no pesa a favor de las Águilas.

Ayer por la tarde de nuevo nos tocó ver ese América sin orden, sin idea, con una displicencia de los jugadores que espanta, pues San Luis fué a lo que ellos saben jugar muy bien, ordenarse defensivamente y esperar en un descuido del rival, aniquilarlo.

Por eso lo he mencionado en varias ocasiones, cuando llega a ganar el América tiene que ratificarlo en sus siguientes juegos para ver si hay mejoría pues por lo general sucede que luego dan pésimos partidos, con lo que en los aficionados, sólo provocan espejismos, pero que futbolísticamente el equipo nomás no funciona.

La semana pasada la mayor parte del plantel declaró que el ambiente en el América es de lo mejor y que están fascinados con Chucho Ramírez, quizá eso sea cierto, pero ese ambiente, esa armonía en el plantel, no les está redituando en su nivel de juego, en su conjunción, la cual aún no se ve por donde la encuentren, ya en plena mitad de campeonato.

Ayer San Luis liquidó el encuentro en la segunda parte, cuando al minuto 63, el silbante Paul Delgadillo decretó la pena máxima a favor de los Gladiadores cuando Braulio Luna se disponía a marcar con el marco abierto, pero Ismael Rodríguez logró trompicarlo para faulearlo dentro del área chica, y con ello ganarse la tarjeta roja, vino el colombiano Tressor Moreno a marcar el primer gol del San Luis venciendo en la estirada a Ochoa.

Al minuto 71 en el área americanista en dos oportunidades despejó Pável Pardo de fea manera, recuperando la pelota San Luis, recibiendo de espaldas al marco Víctor Lojero quien como pudó se dio la media vuelta y ante la marca de la defensa sacó un obús que entró pegado al poste izquierdo de Ochoa.

La impotencia cundió entre los americanistas, y cuatro minutos después Ángel Reyna se fué a las regaderas por una fea entrada a Jesús Palacios, el resto del cotejo fué intrascendente así como la mayor parte del juego con dos equipos que se neutralizaron salvo el periodo en que cayeron los goles.

En fin, una derrota más donde se comprueba que cuando menos en Televisa no existe línea para que gane tal o cual equipo, simplemente gana el que por su mérito lo hace sobre la cancha.

Chucho Ramírez tendrá esta semana que seguir trabajando arduamente con el equipo, porque nomás no se le ve una mejora sustancial, y el próximo fin de semana tendrán una dura visita al sureste mexicano, cuando enfrenten al Atlante en el paradisiaco puerto de Cancún.

Foto │ Televisadeportes.com



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