Vaya lo que tiene uno que leer en la red, ahora resulta que el mediocampista del América, Ángel Reyna no se arrepiente por la jugada donde salió expulsado del partido del pasado domingo contra el San Luis, cuando el silbante Paul Delgadillo lo mandó a las regaderas por artera falta sobre Jesús Palacios, minimizando la acción, pues a su parecer no era de tarjeta roja.
Caray, pues que esperaba Reyna, destrozarle el cuerpo con semejante salvajada, dejando los tachones a Palacios sobre su humanidad.
Ójala la directiva y el mismo Chucho Ramírez le pongan un buen escarmiento a Reyna, porque es cierto que estaba caliente por la situación del partido donde perdían, pero no es posible que deje al equipo con inferioridad numérica, donde con él, ya eran dos jugadores menos del América sobre la cancha.
“Yo creo que no hay porque arrepentirse, sí perdí la cabeza, pero para mí no fue una jugada de expulsión, pero si así lo juzgó el árbitro adelante, hay que aceptar la decisión”.
“Por supuesto que estoy apenado con mis compañeros porque los dejé con minoría en el campo, pero hasta ahí, pues creo que cualquier ser humano se equivoca, lo acepto y no pasa nada, lo bonito del futbol es que hay revancha”, señaló el delantero.
Cae en incongruencias Reyna, porque acepta que perdió la cabeza, pero que no se arrepiente.
Por eso estamos como estamos, vamos Ángel Reyna que costaba aceptar que la regaste, y tratar de enmendar el error en los siguientes juegos, si es que Chucho decide mantenerte de titular.
Vía │ Foto │ Diario Deportivo Récord.














