En ocasiones anteriores hemos hecho referencia al “Negro” Roberto Fontanarrosa, pero centrandonos más en su obra, en su libro de recolección de cuentos de futbol, hablaremos de “El Pichón de Cristo”.
Ocurren en equipos de bajas categorías de la Argentina obviamente y el equipo en cuestión, habló de más, nada mas ni nada menos que de el mejor equipo de la Liga, que salió Campeón y que lanzó el reto de un partido amistoso para lavar las afrentas de tanta palabrería, es más ni celebró su campeonato para prepararse para el “amistoso”.
Hubo que aceptar el reto, e inmediatamente como cosa hecha adrede se lesionó el “Pacú”, arquero titular y ni modo que ponerlo de pretexto, hubo que conseguir otro. Alguien sugirió a un “Flaco” al que habían enfrentado para invitarlo a que defendiera la porteria y este aceptó, “El Pichón de Cristo”. Durante todo el partido los dominaron totalmente, les tiraron con todo, con rabia, pero “El Pichón de Cristo” se multiplicó y paro todo, inclusive:
“Ya en el área muestra era un quilombo, estábamos todos ahí adentro. Se arma una de rebotes después de un córner y el ocho de ellos, el Pantunflas, desde el borde del área, le da fuerte al palo derecho del Pichón de Cristo. El flaco se tira… y no va Huguito y ¡se la toca en el aire! ¿Le pega viste? le pega en la cadera al Huguito que habia cerrado y le cambia el palo al Pichón. Yo la vi adentro, ¿viste? La vi adentro. Porque el flaco ya se habia tirado, estaba en el aire cuando Hugo le cambia el palo. Yo no sé, no se como hizo. Giró en el aire… ¿viste como los nadadores cuando llegan al final de la pileta y giran para volver para el otro lado? Este hizo algo así, en el aire, le pegó un manotazo apenitas con al punta de los dedos y la dejó ahí, picando a diez centímetros de la línea. Llegué yo y , ¿sabes que?, le puse tamaña quema que creo que la perdí. La saqué del pueblo. No la quería ver mas a esa hija de puta”
En ese tenor termina el partido y las felicitaciones al Pichón no se hacen esperar, y mejor dejo íntegra la última parte del cuento que nadie mejor que Fontanarrosa puede explicar, con ese estilo exquisito cuando al futbol se refiere:
” Los muchachos se bañaron y yo me retrasé un poco. Medio porque antes de bañarme estuve como media hora tirado arriba de un banco de la palmera que tenía. Además, me habían pegado un puntín acá, detrás del muslo, que cuando se me enfrió el músculo me dolía como la puta madre.Después me bañe y me empecé cambiar. Fe en eso que lo veo al flaco que salía de la ducha. Y fué raro… porque venía con la toalla atada a la cintura, en ojotas, y en eso pasó por debjo de una ventanita donde entra sol y el sol de dió en la cabeza, ¿viste?, y se le formó como una aureola, ¿sabés de qué?, pienso… de ese vapor que te sale del cuerpo cuando terminás de bañarte. Lo estaba mirando cuanto veo que tenía las palmas de las manos lastimadas, las dos. “ ¿Qué te pasó?”, le pregunto. “¿Donde?, me dice “En las manos”. “Ah, me pisó el nueve”, me dice. Me pareció raro, ¿viste?, porque me acordaba que el Flaco habia atajado con los guantes. Después también le vinché un raspón bastente fulero por acá, en las costillas. Pero parecía un raspón viejo, de agún otro partido. Después el Flaco se cambió rápido, como si estuviese apurado, pero me dio la impresión de que no quería que yo le hiciera más preguntas. Y… ¿sabés lo que se me ocurrió pensar? Mirá que uno a veces es boludo, porque por ahí el tipo es un tipo tímido y nada mas. Pero pensé… “¿Este Flaco no andará en alguna fulería, en algo fulero, y no quiere parlarla demasiado?”. Boludeces que a uno se le ocurren. Mirá cómo es uno de jodido, después de todo. después el flaco se fue y no lo vi más. Lo buscamos, me acuerdo, durante toda la semana, para ver si no quería firmar para nosotros. Y no lo encontramos. después volvió el Pacú y ya nos olvidamos del asunto.
FotolPortada Libro PURO FUTBOL















